Una tarde en Barra Cruda

DONDE COMER EN CDMX/ MARISCOS/ NARVARTE

A veces, uno no planea enamorarse de un lugar.

Solo llega, prueba… y pasa.

Eso nos pasó en Barra Cruda, un rincón en la Narvarte que se siente más cerca del mar que del Eje Central.

Ubicado a metros de clásicos como Tacos Tony, El Vilsito y Juan Bisteces, este local destaca desde fuera por su vibra costeña, su fachada colorida y una promesa implícita: aquí se viene a comer bien y pasarla mejor.

Al entrar, la experiencia arranca suave pero firme. Si hay espera, te ofrecen algo de tomar para que la espera no se vuelva tortura. Y ese pequeño gesto dice mucho.

La atención es genuina y ágil, sin caer en lo forzado.

Y luego, lo que sorprende: el espacio está dividido por necesidades.

Sí, aquí pensaron en todos:

• Ludoteca y niñera para quien viene con peques,

• Una zona más tranquila para conversaciones largas y sobremesas sin gritos,

• Otra más animada con DJ, música alta y copas chocando,

• Y una terraza pet friendly, porque el perrhijo también merece comer bien.

El menú gira en torno a mariscos frescos y micheladas, con una barra que no está de adorno: hay un bartender listo para sugerirte combinaciones según tu antojo (y tu nivel de sed).

Nosotros fuimos seis y pedimos como se debe: al centro.

Pasaron por nuestra mesa:

Ceviches fresquísimos,

Pescado zarandeado jugoso,

Pulpo a las brasas con camarones —bien cocido, bien sazonado.

Las porciones son generosas, de esas que se disfrutan lento. Y el dato que lo respalda: el pescado se resurte cada tres o cuatro días. Se nota. Se agradece.

Y cuando pensábamos que ya no podíamos más… llegó el postre.

• Un pastel de Ferrero cremoso y goloso,

• Un cheesecake de guayaba que equilibra lo dulce con lo ácido,

• Y un pastelito de chocolate que cierra cualquier conversación.

Todos de excelente tamaño para compartir.

El broche de oro: un carajillo especial con helado de vainilla y Baileys. Dulce, frío, adulto. Justo como lo quieres.


GORDÍMETRO CORAZÓN DE GORDITO:
Servicio: ⭐⭐⭐⭐⭐ – atentos, cálidos y rápidos
Comida: ⭐⭐⭐⭐⭐ – fresca, sabrosa y sin pretensiones
Ambiente: ⭐⭐⭐⭐⭐ – versátil, cómodo y pensado con intención
Costo: $800 aprox por persona
Nivel de antojo: Altísimo
¿Regresaría?: Sí. Y traigo a más gente.

Puntuación: 5 de 5.